El ecosistema más biodiverso del planeta. Un mundo de vida que ocupa más de 5,5 millones de km² en el corazón de América del Sur.
La Selva Amazónica (o Amazonia) es el mayor bosque tropical del mundo. Se extiende por nueve países de América del Sur y alberga alrededor del 10% de todas las especies conocidas en la Tierra.
Conocida popularmente como "el pulmón del planeta", la Amazonia produce enormes cantidades de oxígeno y absorbe millones de toneladas de CO₂ al año, siendo un regulador clave del clima global.
Es un bosque tropical húmedo (o bosque pluvial), caracterizado por lluvias abundantes todo el año, altas temperaturas y una densidad de vida extraordinaria. Se estima que el 1% de las especies del mundo aún está por descubrir dentro de sus límites.
La Amazonia también es el hogar de cientos de pueblos indígenas, algunos de ellos sin contacto con la civilización moderna, que conviven en equilibrio con el entorno desde hace milenios.
La Amazonia se reparte entre 9 países:
La mayor parte es llanura con altitudes entre 100 y 300 m sobre el nivel del mar. Al oeste bordea los Andes. El suelo es sorprendentemente pobre en nutrientes: la materia orgánica se recicla tan rápido que apenas se acumula.
Con 7.062 km de longitud, es el río más largo del mundo y transporta el 20% del agua dulce que desemboca en los océanos. En la época de lluvias puede alcanzar 50 km de anchura.
Se sitúa en la zona ecuatorial (entre el trópico de Cáncer y el de Capricornio), lo que garantiza radiación solar constante durante todo el año y favorece la altísima productividad biológica.
Su superficie (5,5 M km²) equivale a más de 10 veces España. Si fuera un país, sería el séptimo más grande del mundo por extensión.
Sin grandes variaciones estacionales. La oscilación diaria (5–10°C) supera a la anual.
Llueve prácticamente todo el año. Las zonas más lluviosas superan los 3.500 mm.
La evapotranspiración de los árboles genera sus propias lluvias, retroalimentando el ciclo hídrico.
Vientos alisios del este dominan la región. El dosel forestal amortigua la velocidad del viento.
Tipo de suelo: Oxisoles y Ultisoles (suelos lateríticos).
Son suelos rojos o amarillentos, muy antiguos, ácidos (pH 4–5) y pobres en fósforo, calcio y nitrógeno. Apenas retienen nutrientes porque las lluvias los lavan constantemente.
La paradoja: ¿Cómo puede existir tanta vida sobre un suelo tan pobre? La respuesta está en el reciclaje ultrarrápido: las hojas caídas se descomponen en semanas y los nutrientes son absorbidos de inmediato por las raíces superficiales.
Profundidad: Las raíces son someras (60–90 cm) porque los nutrientes están en la capa superficial.
Consecuencia: Si se tala el bosque, el suelo queda expuesto a lluvias torrenciales, se erosiona en pocos años y se vuelve prácticamente estéril. Muchas zonas deforestadas se convierten en sabana o pastizal degradado.
La terra preta: Excepción creada por civilizaciones indígenas: suelo negro, rico en carbón vegetal y materia orgánica, que conserva la fertilidad miles de años.
Gigantes como la caoba o el árbol de la nuez de Brasil emergen por encima del dosel. Están expuestos al sol y al viento. Sus copas son anchas y aisladas.
Es el "techo" de la selva. Aquí vive la mayor parte de la fauna. Las copas se entrecruzan formando una cubierta casi continua que apenas deja pasar luz.
Zona de penumbra donde crecen arbustos, lianas y helechos adaptados a la escasa luz. Aquí el aire es más húmedo y la temperatura más estable.
Apenas llega el 2% de la luz solar. Hongos y descomponedores reinan aquí, reciclando la materia orgánica a gran velocidad sobre una gruesa capa de hojarasca.
Nenúfar gigante cuyas hojas flotantes alcanzan 3 metros. La estructura de sus nervaduras inspiró la arquitectura del Crystal Palace de Londres.
Uno de los árboles más codiciados del mundo por su madera rojiza y duradera. Puede alcanzar 50 m de altura. En peligro por la tala ilegal.
Fuente del caucho natural. Su explotación en el siglo XIX causó una brutal esclavización de los pueblos amazónicos (el "boom del caucho").
Planta tropical de flores llamativas en rojo y amarillo. Polinizada principalmente por colibríes y murciélagos. Hay más de 200 especies.
La Amazonia alberga más de 3.000 especies de orquídeas, muchas de ellas epífitas (viven sobre otros árboles sin parasitarlos).
Palmera cuyas bayas son alimento básico para millones de personas. Hoy también es uno de los "superalimentos" más exportados del mundo.
Máximo depredador de la selva. El único felino de América que ruge. Nada con facilidad y caza caimanes.
La serpiente más pesada del mundo (hasta 250 kg). No es venenosa: mata por constricción.
Único delfín de agua dulce del Amazonas. Su color rosado se intensifica con la edad. En peligro crítico.
Uno de los loros más grandes. Vuela a 56 km/h. Come arcilla en los "collpas" para neutralizar toxinas.
Se mueve tan despacio que algas verdes crecen en su pelo, camuflándolo. Baja al suelo solo una vez por semana.
El caimán más grande de América (hasta 4 m). Depredador ápex acuático. Especie en recuperación.
El mamífero terrestre más grande de Sudamérica. Su hocico prensil (pequeña trompa) le permite arrancar hojas y frutos.
Menos peligrosa de lo que parece: ataca en grupo solo cuando detecta sangre o está acorralada.
Su piel contiene alcaloides letales. Los indígenas la usaban para envenenar flechas. El color brillante advierte del peligro.
Sus alas azul iridiscente no tienen pigmento: el color es óptico, generado por nanoescamas que difractan la luz.
Según la Lista Roja de la UICN, miles de especies amazónicas están amenazadas. La deforestación, la caza furtiva y el cambio climático son las principales causas. Cuando desaparece una especie, el desequilibrio afecta a toda la cadena alimentaria.
Su población ha caído más de un 50% en las últimas décadas. Amenazado por la contaminación del río, la pesca accidental y el uso como carnada.
Cazado casi hasta la extinción por su piel en el siglo XX. Hoy quedan menos de 5.000. Es el mayor mustélido del mundo (hasta 1,8 m).
La demanda de su valiosa madera ha reducido drásticamente sus poblaciones. La tala ilegal continúa pese a estar protegida internacionalmente.
Perseguido por ganaderos y cazadores de trofeos. La deforestación fragmenta su hábitat. Quedan unos 64.000 ejemplares en todo su rango.
La fragmentación del hábitat y la caza para consumo humano reducen sus poblaciones en toda la cuenca amazónica.
La tortuga de agua dulce más grande del mundo. Sus huevos y carne fueron muy recolectados. Sus playas de anidación se reducen por la subida del nivel de los ríos.
Equivale a una superficie del tamaño de Francia. Se destruye bosque para ganadería, soja y madera. Brasil registra miles de km² talados cada año.
En 2019 el mundo asistió horrorizado a los incendios en la Amazonia. Muchos son provocados para despejar terreno. El humo llegó a cubrir São Paulo a plena luz del día.
Las sequías se vuelven más severas e impiden el ciclo de regeneración del bosque. Algunos científicos temen un "punto de no retorno" a partir del 20–25% de deforestación.
La minería artesanal de oro contamina los ríos con mercurio, que entra en la cadena alimentaria. Los pueblos indígenas Yanomami sufrieron una crisis humanitaria en 2023.
Las presas hidroeléctricas inundan miles de km² de selva virgen y alteran los ciclos de los ríos, afectando a los peces migratorios y a las comunidades indígenas.
La soja y la ganadería bovina son responsables de la mayor parte de la deforestación. Brasil es el mayor exportador mundial de carne vacuna, a un alto costo ambiental.
Una hectárea de selva amazónica puede contener más especies de árboles que toda Europa occidental junta.
La Amazonia genera sus propias lluvias: los árboles transpiran tanta agua que crean "ríos voladores" invisibles de vapor que riegan zonas hasta a 4.000 km de distancia.
El pez Arapaima (paiche) puede alcanzar 3 metros de longitud y pesar 200 kg. Es uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo.
La hormiga bala (Paraponera clavata) tiene la picadura más dolorosa del reino animal. Dura 24 horas; algunas tribus la usan en rituales de iniciación.
El río Amazonas no tenía un puente que lo cruzara hasta 2010. Hoy solo existe un puente a lo largo de sus 7.000 km.
El 25% de todos los medicamentos occidentales contienen principios activos descubiertos en plantas amazónicas, incluida la quinina (malaria) y la tubocurarina.
Existen aún unas 100 tribus sin contacto con el mundo exterior. Brasil tiene una política oficial de no contacto para proteger su modo de vida y su salud.
En época de lluvias, extensas zonas de selva quedan inundadas durante meses. A este bosque inundado se le llama igapó y los peces nadan entre los troncos de los árboles.